Comparativa de pavimentos

Hormigón Desactivado o Drenante

Diferencias, Precio y Cuál Elegir

Aunque se parezcan porque en ambos se ven las piedras, son pavimentos opuestos en lo esencial: el hormigón desactivado es una losa maciza e impermeable con el árido expuesto en superficie, mientras que el drenante es poroso en todo su espesor y deja que la lluvia lo atraviese. Elija el desactivado por durabilidad, estética y agarre; el drenante, cuando necesite eliminar charcos o infiltrar el agua en el terreno.

Hormigón desactivado35 – 70 €/m²Opción A

Hormigón desactivado

Árido visto, natural y muy antideslizante

Ver desactivado →
VS
Hormigón drenante28 – 55 €/m²Opción B

Hormigón drenante

Poroso: deja pasar el agua de lluvia al terreno

Ver drenante →

Cuándo elegir el hormigón desactivado

  • Elija el desactivado para contornos de piscina con tránsito descalzo diario.
  • Elija el desactivado si quiere escoger piedra: canto rodado, mármol o sílice.
  • Elija el desactivado si busca máxima durabilidad y mantenimiento casi nulo.

Cuándo elegir el hormigón drenante

  • Elija el drenante si la parcela es plana y se encharca.
  • Elija el drenante si no puede conectar sumideros ni canaletas.
  • Elija el drenante si su municipio le pide limitar la escorrentía.
En resumenSi el agua no es un problema, el desactivado es más duradero, más vistoso y casi no pide cuidados. Si la lluvia sí lo es, el drenante resuelve algo que ninguna losa impermeable puede resolver.
Punto por punto

Comparativa: desactivado frente a drenante

Diez criterios que deciden la elección, puntuados del 1 al 5. El recuadro naranja marca qué pavimento sale mejor parado en cada uno.

Criterio
Hormigón desactivado
Hormigón drenante
Precio instaladoEl desactivado alcanza cifras más altas según la piedra que se elija.
35–70 €/m²
28–55 €/m²Más económico
Estética decorativaPiedra lavada y seleccionada frente a un grano abierto más uniforme.
4/5Mejor
3/5
AntideslizanteEl desactivado agarra al máximo; el drenante agarra bien y no encharca.
5/5Mejor
4/5
Facilidad de mantenimientoEl desactivado casi no pide nada; el drenante requiere desatascar poros.
5/5Mejor
3/5
DurabilidadLa losa densa del desactivado dura más que una estructura porosa.
5/5Mejor
3/5
Uso en exteriorAmbos son de exterior, con funciones opuestas frente a la lluvia.
5/5
5/5
Uso en interiorNinguno de los dos está pensado para interior.
1/5
1/5
Tráfico de vehículosEl desactivado admite más carga; el drenante, peatones y turismos.
4/5Mejor
3/5
Permeabilidad al aguaLa diferencia real: el desactivado no deja pasar el agua.
1/5
5/5Mejor
Facilidad de reparaciónIgualar el árido del desactivado es difícil; el drenante se repone mejor.
2/5
3/5Mejor
5criterios a favor del desactivado
No gana el que suma más puntos, sino el que mejor encaja con su uso: revise la sección «¿Cuál elegir según el espacio?».
3criterios a favor del drenante
Los dos acabados

Qué es cada pavimento y para qué sirve

Hormigón desactivado
Opción A

Hormigón desactivado

35 – 70 €/m²

¿Qué es el hormigón desactivado?

Es una solera de hormigón convencional, compacta y sin huecos, fabricada con un árido elegido por su color y su forma. Tras extenderla, se pulveriza un retardante que frena el fraguado de los primeros milímetros; pasadas unas horas, un lavado con agua a presión arrastra esa capa de mortero y descubre la piedra. Por debajo, el hormigón sigue siendo tan denso e impermeable como cualquier losa.

Puntos fuertes
  • Durabilidad muy alta
  • Adherencia máxima incluso mojado
  • Gran variedad de áridos y colores
A tener en cuenta
  • No filtra el agua: necesita pendientes
  • Precio más alto que otros acabados
VS
Hormigón drenante
Opción B

Hormigón drenante

28 – 55 €/m²

¿Qué es el hormigón drenante?

Es un hormigón al que se le retira casi toda la arena, de modo que los granos de grava, envueltos en una fina capa de pasta de cemento, solo quedan unidos por sus puntos de contacto. Así se forman entre un 15 y un 25 % de huecos conectados de arriba abajo. El agua cae, atraviesa el pavimento y llega a una capa de grava inferior que la reparte hacia el terreno.

Puntos fuertes
  • Sin charcos ni lámina de agua
  • No necesita pendientes ni sumideros
  • Devuelve la lluvia al terreno
A tener en cuenta
  • Pide limpieza periódica de los poros
  • Resiste menos las cargas pesadas
Diferencias clave

Las 4 diferencias que más pesan en la decisión

01

Por qué se confunden

En los dos se ven piedras, pero por motivos distintos. En el desactivado, el árido asoma porque se ha lavado solo la capa superficial: entre piedra y piedra hay mortero y, debajo, hormigón macizo. En el drenante, las piedras se ven porque no hay mortero que rellene los huecos, y el pavimento es poroso en todo su espesor. Una prueba sencilla lo aclara: vierta un cubo de agua. En el desactivado corre por la superficie; en el drenante desaparece.

02

Qué ocurre cuando llueve

El desactivado necesita, como cualquier losa, pendientes y puntos de recogida: bien diseñado, evacúa el agua y su textura evita resbalones, pero esa agua sigue corriendo hacia algún sitio. El drenante la absorbe en el mismo punto donde cae, lo que elimina charcos y reduce el caudal que llega a la calle o a la red de saneamiento. En parcelas llanas o en zonas de tormentas intensas, esa diferencia es la que decide.

03

Resistencia y vida útil

Una losa de desactivado es hormigón compacto con árido de calidad: soporta bien el tráfico, la intemperie y el desgaste, y su aspecto apenas cambia con el uso. El drenante, al estar lleno de huecos, tiene menos resistencia mecánica y es más sensible a los giros de ruedas y a las cargas puntuales, que pueden soltar granos en superficie. Para paseos, sendas y aparcamientos ligeros cumple; para accesos con vehículos pesados, el desactivado es más seguro.

04

Cuidados a largo plazo

El desactivado se conforma con una limpieza con agua a presión de vez en cuando y, si se desea, un sellador que avive el color de la piedra. El drenante exige algo más de atención: los poros se colmatan con tierra, polen, hojas o arena, y hay que limpiarlos con hidrolimpiadora o aspiración para que siga filtrando. Un aviso importante: sellarlo con productos que forman película anularía justo su función.

Precio

¿Cuál sale más barato?

Los rangos de ambos se solapan, pero el desactivado alcanza cifras más altas porque su precio depende mucho del árido elegido: un mármol o un canto rodado seleccionado encarece el metro cuadrado. El drenante requiere una dosificación especial y una base de grava bien preparada. Si la alternativa al drenante es instalar canaletas, sumideros y tuberías, sume esas partidas al desactivado antes de comparar: el resultado puede cambiar bastante.

Precios instalados, orientativos y sin IVA. El total de 60 m² aplica el rango completo sobre la superficie.
Hormigón desactivadoVer precio detallado →
35–70 €
60 m²2.100–4.200 €
Hormigón drenante
28–55 €
60 m²1.680–3.300 €
0 €15 €30 €45 €60 €75 €90 €
Según el espacio

¿Cuál elegir según el espacio?

La respuesta cambia con el uso. Estas son nuestras recomendaciones para los casos más habituales.

Contorno de piscina

Desactivado

El canto rodado agarra al máximo sin resultar agresivo para el pie, y la losa densa no acumula en poros la suciedad que arrastra el agua del baño.

Patio llano sin desagüe

Drenante

Sin pendiente ni conexión a la red, cualquier losa impermeable acabará con charcos. El drenante deja pasar la lluvia allí donde cae y evita obras de canalización.

Paseo de urbanización o plaza

Desactivado

Tránsito intenso, limpieza con barredora y exigencia estética: el desactivado aguanta mucho uso sin perder aspecto y casi no necesita mantenimiento.

Aparcamiento de turismos en zona de tormentas

Drenante

Las lluvias torrenciales saturan los sumideros. El drenante reparte el agua por toda la superficie hacia el terreno y reduce la escorrentía hacia la vía pública.

Sendero de jardín bajo árboles

Desactivado

Hojas, polen y restos vegetales colmatarían los poros del drenante con rapidez. El desactivado se limpia con un simple barrido o agua a presión.

Entrada de vehículos de una vivienda

Ambos

Con turismos, ambos funcionan. Drenante si la entrada es plana y se encharca; desactivado si tiene pendiente hacia la calle y busca más durabilidad.

Conclusión

¿Desactivado o drenante? La clave está en el agua, no en la piedra

Que ambos muestren el árido no los convierte en alternativas equivalentes. El desactivado es la opción de mayor durabilidad y mejor presencia: una losa densa, muy antideslizante y de mantenimiento casi nulo, que necesita pendientes como cualquier otra. El drenante es una solución hidráulica: tiene sentido cuando hay que eliminar charcos, prescindir de sumideros o infiltrar la lluvia en el terreno. Antes de decidir, pregúntese qué problema quiere resolver. Si es el agua, drenante; si no lo es, desactivado.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales al elegir entre desactivado y drenante

¿Cómo distingo un desactivado de un drenante ya colocado?

La prueba más fiable es echar agua. En un desactivado, el agua forma una película y corre hacia la pendiente; en un drenante, se infiltra en pocos segundos. A la vista también hay pistas: en el desactivado las piedras están rodeadas de mortero y la superficie es cerrada; en el drenante se aprecian huecos oscuros entre los granos y la textura parece más abierta y homogénea.

¿Existe un hormigón desactivado que también drene?

No como tal: el desactivado lava solo la superficie de una losa que, por debajo, sigue siendo impermeable. Lo que sí existe es el drenante con áridos de color o seleccionados, que ofrece un aspecto más decorativo, cercano al de un árido visto. También se pueden combinar: franjas de drenante integradas en un pavimento desactivado para recoger el agua que escurre de este.

¿El drenante resbala menos que el desactivado?

No. El desactivado tiene una adherencia excelente por el relieve del árido expuesto y es de los acabados más seguros incluso mojado. El drenante también agarra bien y aporta una ventaja propia: al no dejar agua en superficie, no se forma lámina ni charcos. Pero si su única preocupación es la adherencia, el desactivado es suficiente y, además, más duradero.

¿Qué necesita el terreno para colocar hormigón drenante?

Una base granular capaz de recibir y almacenar temporalmente el agua, normalmente una capa de grava compactada. Si el terreno natural es permeable, el agua pasa a él; si es arcilloso y apenas absorbe, conviene prever un tubo de drenaje en la base que conduzca el exceso. Sin esta preparación, el pavimento filtraría el agua, pero esta se acumularía justo debajo.

¿Sirve de algo poner drenante sobre una losa existente?

Poco. Si debajo hay una losa impermeable, sea de desactivado o de cualquier otro hormigón, el agua atravesará el drenante y quedará atrapada encima de ella, sin llegar al terreno. Solo funcionaría con pendiente y una salida lateral para esa agua. Para aprovechar de verdad el drenante, lo correcto es retirar la losa antigua y preparar una base granular.